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Nacido en 1214 cerca de Alcalá la Real –Jaén-, y estudiante durante varios lustros en Sevilla, recorrió durante décadas todo el Mediterráneo. Pero jamás olvidó su Andalucía natal, escribiendo nostálgicos poemas en los que recordaba, sus fuentes, sus huertas, sus aguas cristalinas, el carácter de sus gentes y su buen vino, pese a ser musulmán. A continuación extracto cuatro pequeñas estrofas, escritas en el segundo cuarto del siglo XIII, desde Egipto:

 

Este es Egipto; pero ¿do está la patria mía?

Lagrimas su recuerdo me arranca sin cesar:

Locura fue dejarte, ¡oh bella Andalucía!

Tu bien perdido ahora acierto a ponderar.

 

Nada más bello, andaluces

Que vuestras huertas frondosas

Jardines, bosques y ríos

Y claras fuentes sonoras

Edén de los elegidos

Es vuestra tierra dichosa.

 

Vivir allí recompensa

El trabajo de vivir

Y felicidad intensa

El vino suele infundir.

 

Nadie esta tierra consiente

Por otra tierra en cambiar.

Hace perpetua ilusión

El gozo en Andalucía:

Allí todo corazón

Está lleno de alegría.

 

        Unas palabras, que bien podría suscribir un poeta del siglo XXI, y que son las que Ibn Said Al-magrebí dedicó a su querida Andalucía a finales del siglo XIII.

 

ESTEBAN MIRA CABALLOS

(Estrofas leídas por mí en Carmona, el 28 de febrero de 2014, con motivo del día de Andalucía)